Matteo Salvini no permitirá el desembarco de inmigrantes clandestinos arribados en el guardacostas italiano Diciotti, mientras no se aclaren los graves sucesos provocados por esos inmigrantes en el buque comercial “Vos Thalasa”. Salvini no está dispuesto a que vayan a hoteles -donde suelen hospedarse desde la etapa del nefasto Matteo Renzi– sino a la cárcel.

Algunos de esos inmigrantes -se señala concretamente a dos, pero pueden ser más- pusieron en peligro la vida de la tripulación del citado barco -doce marineros, todos italianos- exigiendo ser llevados a Italia y en ningún caso entregados a los guardacostas libios. “Mientras no esté claro lo que ha pasado no autorizo que nadie se baje del ‘Diciotti’. Si alguien lo hace, asumirá la responsabilidad”, ha dicho, según ha recogido el diario italiano ‘La Stampa’.